
35 min
Fácil
4 personas
Prepara los camotes: Lava bien los camotes y córtalos en rodajas de aproximadamente 1,5 cm de grosor, sin pelarlos. Este grosor permite que se cocinen por dentro sin quemarse por fuera en la parrilla.
Precocina las rodajas: Hierve las rodajas de camote en agua con sal durante 5 minutos, solo hasta que estén apenas tiernas pero firmes. Después escúrrelas con cuidado y déjalas enfriar unos minutos para que no se rompan.
Prepara la mantequilla de ajo: Derrite la mantequilla en un pocillo y mézclala con el ajo picado muy fino, el aceite de oliva, el ají de color, sal y pimienta. Esta mezcla dará sabor y ayudará a que los camotes doren.
Sella en la parrilla: Pincela las rodajas con la mantequilla de ajo por ambos lados y ponlas sobre la parrilla caliente. Cocínalas durante 4 a 5 minutos por lado, hasta que aparezcan marcas doradas y el camote esté tierno.
Agrega el parmesano: Espolvorea el parmesano rallado sobre los camotes cuando les falte poco para terminar la cocción y, si tu parrilla tiene tapa, ciérrala durante 2 minutos. Así el queso se derrite y forma una capa dorada por encima.
Retira, ajusta y a comer: Quita los camotes de la parrilla y acomódalos en una fuente. Por último, agrega perejil fresco picado por encima y sírvelos de inmediato, mientras el queso sigue tibio y cremoso.
Pan naan