
180 min
Intermedio
6 personas
Prepara el adobo: Muele los ajos finamente y mézclalos en un bowl con el aceite de oliva, la salsa de soya, el azúcar rubia, la mostaza, el pimentón, el orégano, sal y pimienta. Revuelve bien hasta obtener una pasta homogénea que cubrirá el costillar.
Adoba la carne: Seca el costillar con papel absorbente y úntalo por completo con el adobo, cubriendo ambos lados. Luego déjalo reposar al menos 30 minutos, o idealmente unas horas en el refrigerador, para que la carne de cerdo absorba bien los sabores.
Hornea tapado: Precalienta el horno a 160 °C y, mientras toma temperatura, coloca el costillar en una fuente y cúbrelo con papel aluminio. Luego, hornéalo durante 2 horas para que la carne se cocine lentamente, quede tierna y jugosa y comience a desprenderse fácilmente del hueso.
Dora al final: Retira el papel aluminio y sube la temperatura del horno a 200 °C. Pincela el costillar con los jugos de la fuente y hornéalo durante 20 a 30 minutos más, hasta que quede bien dorado y brillante. Mientras se dora, vuelve a pincelarlo un par de veces para que tome más sabor.
Deja reposar y corta: Retira el costillar del horno y déjalo reposar durante 10 minutos antes de cortarlo. Así la carne conserva mejor sus jugos y queda más tierna. Córtalo entre las costillas y acompáñalo con los jugos de la fuente, papas asadas o una ensalada fresca.
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