
90 min
Intermedio
4 personas
Prepara la salsa barbecue: Coloca en una olla la miel junto con el azúcar, la salsa de soya, el kétchup, la mostaza y el bourbon. Lleva la mezcla a fuego medio y mezcla constantemente. Deja que hierva suavemente hasta que espese ligeramente y se vuelva brillante. Luego retira del fuego y permite que se enfríe para que tome más cuerpo.
Marina las costillas: Deja las costillas en una fuente profunda y condiméntalas con sal y pimienta por ambos lados. Luego vierte la salsa ya tibia sobre la carne de cerdo, procurando que quede completamente cubierta y masajea ligeramente para que penetre mejor. Por último, deja reposar idealmente 2 horas en refrigeración para que absorban todo el sabor.
Hornea lentamente para ablandar: Precalienta el horno a 180 °C, coloca las costillas junto con toda la marinada en una fuente amplia cubierta con papel aluminio y sella bien los bordes para que el vapor quede atrapado. Después hornea durante aproximadamente 1 hora hasta que la carne esté tierna y jugosa.
Glasea y carameliza: Retira el papel aluminio con cuidado, baña nuevamente las costillas con sus jugos y vuelve a llevar al horno descubiertas durante 10 a 15 minutos adicionales para que la superficie se caramelice y tome un tono dorado intenso, logrando ese acabado pegajoso y brillante tan característico.
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