
70 min
Intermedio
8 personas
Prepara el caramelo: Coloca el azúcar y el agua en una olla pequeña y cocina a fuego medio, sin revolver, hasta que el azúcar se derrita y tome un color dorado ámbar. Una vez que alcance ese punto, retira del fuego y vierte de inmediato el caramelo en el molde. Luego gíralo con cuidado para cubrir todo el fondo antes de que se endurezca.
Mezcla la crema: En un bowl amplio, incorpora la leche condensada, la leche evaporada, los huevos y la esencia de vainilla. Bate suavemente hasta integrar, evitando incorporar demasiado aire para que la preparación quede lisa y sin burbujas.
Vierte la mezcla: Cuando el caramelo esté firme, cuela la preparación y viértela dentro del molde. Así eliminarás cualquier grumo o hebra de huevo y conseguirás una textura más pareja.
Cocina a baño maría: Cubre el molde con papel aluminio y colócalo dentro de una fuente más grande. Después agrega agua caliente hasta que llegue a la mitad de la altura del molde y lleva al horno precalentado a 180 °C durante 50 minutos, hasta que el centro esté firme, pero todavía tiemble ligeramente.
Enfría y desmolda: Retira el molde del baño María y déjalo enfriar a temperatura ambiente. Después refrigéralo durante al menos 4 horas. Además, antes de llevarlo a la mesa, pasa un cuchillo por los bordes y voltéalo sobre un plato para que el caramelo cubra la superficie.
Pan naan