
35 min
Fácil
8 personas
Mezcla los secos: En un bowl mediano, mezcla los 300 g de harina con el bicarbonato, los polvos de hornear y la sal. Revuelve bien para que los ingredientes secos queden repartidos de manera pareja antes de integrarlos a la masa.
Bate la mantequilla y los azúcares: En un bowl grande, bate los 170 g de mantequilla con el azúcar blanca y el azúcar rubia con una batidora eléctrica a velocidad media durante 3 a 4 minutos, hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa. Agrega los 2 huevos de uno en uno, batiendo después de cada adición, e incorpora el extracto de vainilla.
Integra y añade el chocolate: Agrega la mezcla de harina en dos partes, mezclando a baja velocidad o con una espátula solo hasta integrar, sin batir de más. Luego incorpora los 200 g de chips de chocolate y mezcla con la espátula hasta obtener una masa pegajosa y densa.
Refrigera la masa: Cubre la masa con film plástico y refrigera durante 30 minutos. Este paso es clave para que las galletas no se expandan demasiado al hornear y mantengan una textura más gruesa.
Forma las galletas: Precalienta el horno a 180 °C y cubre una bandeja con papel mantequilla. Luego forma bolas generosas de 80 a 90 g cada una, aproximadamente 3 cucharadas bien llenas, y colócalas en la bandeja con bastante espacio entre ellas.
Hornea y enfría: Aplana ligeramente cada bola con la palma y hornea durante 11 a 13 minutos. Al sacarlas, deben verse ligeramente crudas en el centro. Déjalas enfriar en la bandeja durante 10 minutos antes de moverlas, ya que se terminarán de cuajar con el calor residual.
Pizza Catrina