
20 min
Fácil
4 personas
Prepara los espárragos: Comienza lavando bien los espárragos y dobla suavemente la parte inferior de cada uno hasta que se quiebre. De esta manera, podrás retirar la parte más dura y fibrosa del tallo.
Cocina los espárragos: Pon a hervir agua con una pizca de sal y agrega los espárragos. Déjalos cocinar durante 2 a 3 minutos, dependiendo de su grosor, hasta que estén tiernos pero todavía firmes. Luego pásalos a un bowl con agua y hielo para detener la cocción y mantener su color verde. Finalmente, escúrrelos y sécalos con papel absorbente.
Cuece los huevos: Coloca los huevos con cuidado en una olla con agua hirviendo y déjalos cocinar durante 10 minutos. Después pásalos por agua fría para que se enfríen y sea más fácil pelarlos. Una vez listos, córtalos en cuartos y resérvalos.
Tuesta las almendras: Calienta una sartén sin aceite a fuego medio y agrega las almendras. Tuéstalas durante 2 a 3 minutos, moviéndolas constantemente para que se doren de manera pareja y no se quemen. Luego pásalas a un plato para que se enfríen.
Prepara la vinagreta: Exprime el limón y vierte su jugo en un frasco junto con el aceite de oliva, la mostaza, la miel, la sal y la pimienta. Tapa bien y agita durante unos segundos, hasta que todos los ingredientes se mezclen y formen un aliño suave.
Arma la ensalada: Distribuye la rúcula en una fuente amplia y acomoda encima los espárragos, los tomates cherry cortados por la mitad y los huevos en cuartos. Después agrega el queso parmesano en láminas y las almendras tostadas. Para terminar, vierte la vinagreta por encima justo antes de servir, mezclando suavemente para que todos los ingredientes mantengan su forma.
Picana con espárragos a la Air Fryer