
30 min
Fácil
4 personas
Cocina la pasta: Hierve abundante agua con sal en una olla grande y cuece los fusilli según las indicaciones del envase, hasta que estén al dente. Luego, escúrrelos y pásalos por agua fría para detener la cocción.
Enfría la pasta: Pasa los fusilli a una fuente amplia, agrega un chorrito de aceite de oliva y mézclalos suavemente para que no se peguen. Déjalos enfriar a temperatura ambiente o llévalos al refrigerador durante 15 minutos.
Prepara las verduras y el aliño: Mientras la pasta se enfría, corta los tomates cherry por la mitad y el pepino en medias lunas delgadas. Luego, corta las aceitunas en rodajas y pica las nueces en trozos grandes. También exprime el limón y mezcla su jugo en un pocillo con el resto del aceite de oliva, la mostaza y la miel. Bate con un tenedor hasta integrar y sazona con sal y pimienta.
Arma la ensalada: Una vez que la pasta esté fría, ponla en un bowl grande junto con los tomates, el pepino, las aceitunas y la rúcula. Vierte el aliño y mezcla suavemente hasta que todos los ingredientes queden bien cubiertos.
Agrega el queso y sirve: Desmenuza el queso de cabra con los dedos y repártelo sobre la ensalada. Para terminar, agrega las nueces y unas hojas de albahaca fresca antes de servir.
Mermelada de ciruelas