
15 min
Fácil
4 personas
Prepara la reducción de balsámico: Vierte el aceto balsámico en una olla pequeña, llévalo a fuego medio y cocínalo durante 12 a 15 minutos. Remueve de vez en cuando, hasta que el líquido se reduzca aproximadamente a la mitad y tenga una textura que cubra el dorso de una cuchara. Cuando esté listo retíralo del fuego y déjalo enfriar a temperatura ambiente antes de usar.
Prepara los ingredientes: Corta los tomates cherry por la mitad y los duraznos en gajos medianos. Con las manos, rompe la mozzarella en trozos irregulares para darle un aspecto más natural y una mejor distribución en la ensalada.
Arma la ensalada: Dispón los tomates, los duraznos y el queso mozzarella en una fuente amplia, alternándolos para que los colores queden bien repartidos. Después agrega las hojas de albahaca trozadas con las manos y espolvorea la ralladura de limón para aportar frescura.
Aliña y sirve: Rocía la ensalada con aceite de oliva y añade una o dos cucharaditas de la reducción de balsámico ya fría. Por último, agrega sal y pimienta a gusto y mezcla suavemente justo antes de servir.
Turrón de vino