
20 min
Fácil
4 personas
Prepara las hojas: Lava cuidadosamente las lechugas y sécalas bien para evitar exceso de agua. Luego córtalas con las manos en trozos medianos y colócalas en una ensaladera amplia, lo que permitirá mezclar sin dañar la textura de las hojas.
Prepara las verduras: Lava los rabanitos y córtalos en láminas finas para aportar frescura y un leve toque picante. Después pica el ciboulette en trozos pequeños y resérvalo para añadirlo más adelante, así conservará mejor su aroma.
Tuesta los frutos secos: Distribuye las almendras en una bandeja y llévalas al horno hasta que estén ligeramente doradas. Cuando estén listas, retíralas y deja que se enfríen, ya que al bajar la temperatura se vuelven más crocantes y potencian su sabor.
Prepara la vinagreta: Exprime 2 naranjas medianas hasta obtener su jugo, cuidando de retirar las semillas. Luego exprime el limón y lleva ambos jugos a la juguera junto con el yoghurt, la miel y la mostaza. Procesa hasta lograr una mezcla cremosa y homogénea, prueba y ajusta el equilibrio entre dulzor y acidez si es necesario.
Arma la ensalada: Agrega a las lechugas los rabanitos, el ciboulette y el queso cortado en cubos pequeños. Justo antes de servir, incorpora la vinagreta y mezcla suavemente para cubrir todos los ingredientes, finaliza la ensalada con las almendras tostadas por encima y sirve de inmediato.
Pan naan