
60 min
Fácil
4 personas
Prepara la masa: En un bowl grande, mezcla la harina blanca junto con la sal y los polvos de hornear. Agrega la manteca e incorpórala frotándola con las manos hasta obtener una textura arenosa. A continuación, añade el agua tibia de a poco, mezclando con una cuchara o directamente con las manos, hasta que la masa quede homogénea y manejable.
Da forma a las tortillas: Divide la masa en 6 porciones iguales y, con las manos, dales forma redonda y achatada, de unos 15 cm de diámetro. El grosor ideal es de aproximadamente 2 centímetros, para que queden bien cocidas por dentro sin quemarse por fuera. Si quieres que queden más uniformes, puedes usar un uslero con cuidado, sin aplanarlas demasiado.
Cocina en el rescoldo: Prepara un fuego con leña y espera a que se forme un buen colchón de brasas y cenizas, sin llamas directas. Luego entierra las tortillas en las cenizas calientes, cubriendo bien cada una y déjalas cocinar aproximadamente 30 minutos, girándolas a mitad del tiempo con cuidado usando un palo o espátula.
Retira y sirve: Una vez transcurrido el tiempo, saca las tortillas del rescoldo y sacúdelas bien para eliminar toda la ceniza. Por dentro deben estar cocidas y esponjosas. Luego sírvelas calientes, acompañadas de mantequilla, pebre o lo que más te guste.
Maremoto