
75 min
Intermedio
8 personas
Prepara el caramelo: Coloca el azúcar en una sartén a fuego medio y deja que se funda lentamente sin remover al principio. Observa cómo comienza a tomar un tono dorado. Cuando esté completamente derretido, mueve suavemente la sartén para unificar el color y vierte de inmediato en el molde, inclinándolo de a poco para cubrir base y paredes antes de que endurezca.
Mezcla la base del flan: En la licuadora incorpora los huevos, la leche condensada, la leche evaporada, el queso crema y la vainilla. Procesa hasta obtener una mezcla lisa y homogénea, asegurándote de que el queso se integre por completo para lograr una textura final suave y sin grumos.
Vierte y prepara el baño María: Vierte la mezcla en el molde previamente caramelizado con cuidado, procurando no generar demasiadas burbujas. Luego colócalo dentro de una bandeja más grande y añade agua caliente alrededor, hasta cubrir aproximadamente la mitad del molde.
Hornea hasta que cuaje: Lleva el molde al horno previamente precalentado a 180 °C y cocina durante aproximadamente 60 minutos. O hasta que al insertar un cuchillo en el centro este salga limpio, apenas húmedo. Retira del horno y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego refrigera por al menos 4 horas para que el flan tome firmeza y alcance la textura ideal antes de desmoldar.
Desmolda y sirve: Pasa un cuchillo por los bordes del molde para despegar el flan con cuidado. Coloca un plato sobre el molde y voltéalo de una vez para desmoldar, permitiendo que el caramelo caiga sobre la superficie. Así obtendrás un flan brillante, cremoso y perfectamente formado, listo para servir.
Maremoto