
50 min
Fácil
3 personas
Dora la carne y prepara la base: En una olla grande, calienta los 15 ml de aceite de oliva a fuego medio, luego agrega los 450 g de carne, sazona con una pizca de sal y pimienta, y cocina por 5 minutos, hasta que se vea bien dorada por fuera. Luego, retira del fuego y deja a un lado.
Sofríe las verduras: En la misma olla, añade media cebolla cortada en pluma, 1 zanahoria en rodajas delgadas, 1 diente de ajo picado fino y medio pimentón rojo en tiras. Cocina todo a fuego medio durante 6 a 8 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén blanditas y comiencen a soltar su aroma.
Agrega el vino y potencia el sabor: Vierte ¼ taza de vino blanco directamente sobre la olla caliente, y con una cuchara de madera, raspa suavemente el fondo para soltar todo lo que se pegó mientras salteabas las verduras. Cocina por unos 2 minutos, hasta que el vino se reduzca un poco. Después, agrega los 200 ml de pulpa de tomate, 1 hoja de laurel y vuelve a incorporar la carne que reservaste.
Agrega el toque final y cocina: Agrega las 10 aceitunas picadas, una pizca más de sal, ¼ cdta de pimienta negra y, si te gusta el toque especiado, ¼ cdta de comino en polvo. Para equilibrar la acidez del tomate, puedes añadir 1 cdta de azúcar. Luego, tapa la olla y deja cocinar a fuego bajo por 25 minutos, hasta que la carne esté blanda y la salsa haya tomado cuerpo.
Sirve y acompaña: Sirve el guiso caliente, ideal con arroz blanco, papas cocidas o pan casero.
Usa carne de pavo o incluso proteína vegetal texturizada para una versión más ligera o vegetariana.
Sopaipillas sureñas