
40 min
Fácil
4 personas
Cocina los zapallitos: Lava los zapallitos, retira los extremos y córtalos en rodajas de unos 2 centímetros de grosor. Colócalos en una sartén grande con una cucharada de aceite a fuego medio-alto y dóralos por 2 minutos de cada lado. Luego agrega un chorro pequeño de agua, baja el fuego y cocina tapado por 5 minutos, hasta que estén tiernos pero sin deshacerse. Retíralos y déjalos a un lado mientras preparas el sofrito.
Prepara el sofrito: En la misma sartén, agrega el resto del aceite a fuego medio. Pica la cebolla en cubos pequeños y el ajo finamente. Sofríe la cebolla por 5 minutos hasta que esté translúcida, incorpora el ajo y cocina 1 minuto más. A continuación, agrega los tomates picados en cubos, el orégano y el ají de color. Después mezcla y cocina por 5 minutos, hasta que el tomate suelte su jugo y todo se integre.
Incorpora la carne: Agrega la carne molida al sofrito y desmenúzala bien con una cuchara de palo. Condimenta con sal y pimienta, y cocina revolviendo por 6 a 8 minutos, hasta que la carne esté bien cocida y ligeramente dorada.
Integra los zapallitos y los huevos: Devuelve los zapallitos a la sartén y mezcla con cuidado para integrarlos sin que se rompan del todo. Abre un espacio en el centro de la preparación, rompe los huevos directamente ahí y revuelve de inmediato para que se distribuyan y cocinen mezclados con el guiso. Luego cocina 2 minutos más a fuego bajo y prueba la sal.
Pollo a la mantequilla