
30 min
Intermedio
4 personas
Prepara la salsa holandesa: Separa 3 huevos y reserva solo las yemas. Ponlas en una cacerola pequeña a fuego bajo y bate hasta obtener una mezcla cremosa similar a una mayonesa. Luego, sin dejar de batir, agrega 30 ml de jugo de limón recién exprimido e incorpora los 55 g de mantequilla fría cortada en cubos hasta que se derrita y la mezcla espese. Retira del fuego, agrega los 170 g de mantequilla derretida en un hilo constante sin dejar de batir, sazona con sal y pimienta blanca a gusto y reserva en un lugar tibio.
Pochea los huevos: En otra cacerola, lleva agua a hervor con un chorro de vinagre. Baja el fuego hasta que el agua esté apenas burbujeando y vacía uno a uno los 4 huevos restantes con cuidado. Durante la cocción, empuja suavemente los bordes de la clara con una cuchara para que envuelvan la yema. Luego cocina entre 3 y 4 minutos, retira con un espumador y repite con los huevos restantes.
Arma y sirve: Coloca cada huevo pochado sobre un muffin, bagel o pan tostado de tu preferencia. Agrega jamón, ciboulette a gusto, cubre generosamente con la salsa holandesa y sirve de inmediato una vez finalizado.
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