
15 min
Fácil
4 personas
Prepara los garbanzos: Si usas garbanzos de tarro, escúrrelos y enjuágalos bien bajo el chorro de agua fría. Y si quieres un hummus más suave, retira la piel de algunos garbanzos frotándolos suavemente entre las manos.
Procesa la base: Coloca los garbanzos en una procesadora junto con el tahini, el ajo, el jugo del limón y el comino. Luego procesa hasta obtener una pasta lo más fina posible.
Ajusta la textura: Con el motor en marcha, agrega el aceite de oliva en un hilo continuo e incorpora el agua fría de a cucharadas hasta lograr la cremosidad deseada. Después condimenta con sal a gusto y procesa por un minuto más para integrar bien todo.
Prueba y corrige: Prueba el hummus y ajusta según tu preferencia, ya sea con más limón para acidez, más ajo para intensidad o más sal si es necesario.
Sirve el hummus de garbanzos: Vierte en un bowl, haz un pequeño surco con el dorso de una cuchara y termina con un hilo de aceite de oliva y una pizca de páprika o comino por encima.
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