
90 min
Intermedio
8 personas
Prepara la masa base: Mezcla la harina con 50 g de azúcar, la mantequilla fría en cubos y el huevo. Trabaja la mezcla con las manos hasta formar una masa, envuélvela y refrigérala durante 20 minutos para que tome firmeza y sea más fácil de trabajar.
Forma la base: Estira la masa y forra con ella la base y los bordes de un molde desmontable enmantequillado. Luego pincha el fondo con un tenedor para que no se infle durante el horneado.
Prepara el relleno: En un bowl grande bate la ricotta escurrida con el resto del azúcar, los 3 huevos restantes, la maicena, la crema, la ralladura de limón y la vainilla. Mezcla hasta obtener una crema suave y homogénea, sin grumos.
Arma la tarta: Vierte el relleno sobre la base y alisa la superficie con una espátula. Da unos golpecitos suaves al molde para eliminar las burbujas de aire antes de llevarlo al horno.
Hornea: Lleva la tarta al horno precalentado a 170 °C durante 55 minutos, hasta que el centro esté cuajado pero todavía tiembla ligeramente. Luego apaga el horno y deja la tarta dentro con la puerta entreabierta 15 minutos.
Después del horno: Deja enfriar el Käsekuchen por completo a temperatura ambiente y refrigéralo al menos 2 horas. Por último, desmóldalo con cuidado y sírvelo frío, espolvoreado con un poco de azúcar flor si lo deseas.
Picana con espárragos a la Air Fryer