1.Espolvorear las rebanadas de berenjena con sal y dejar colar por una hora. Enjuagar, quitar el exceso de agua y secar con una toalla papel.
Calentar ¼ taza de aceite de oliva a fuego medio en un sartén. Añadir la berenjena y cocinar, dando vuelta ocasionalmente, entre 6 u 8 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas en ambos lados. Si no tienes un sartén lo suficientemente grande, hacerlo en tandas. Sacar del sartén y secar en papel absorbente.
Bajarle al fuego y añadir el resto del aceite de oliva al sartén. Añadir la cebolla y el ajo, y cocinar por 5 minutos revolviendo ocasionalmente. Subir el fuego a medio, añadir la carne molida y cocinar revolviendo por 10 minutos, o hasta que esté dorada. Añadir el puré de tomate y el azúcar, salpimentar. Reducir la temperatura y cocinar por 15 a 20 minutos, o hasta que el líquido se haya evaporado. Sacar del fuego y dejar enfriar, luego añadir la clara y el perejil.
Mientras, preparar la salsa blanca. Poner la leche en una olla pequeña y llevar a un hervor suave, luego sacar del fuego. Derretir la mantequilla en un sartén a fuego medio, añadir la harina y cocinar por 1 minuto, revolviendo. Sacar el sartén del fuego y gradualmente verter en la leche caliente, revolviendo constantemente hasta que la mezcla esté homogénea. Devolver la salsa a fuego medio y hervir suavemente, revolviendo constantemente, por 10 a 15 minutos, hasta que espese. Sacar del fuego y sazonar con nuez moscada, sal y pimienta.
Precalentar el horno a 200 grados. Enmantequillar una fuente para lasaña y espolvorear con 2 cucharadas de pan rallado. Cubrir la base de la fuente con rebanadas de papa, sobreponiéndose ligeramente. Esparcir la mitad de la salsa de carne encima y espolvorear con la mitad del parmesano y 2 cucharadas de pan rallado. Cubrir con rebanadas de berenjena, sobreponiendo ligeramente.
Repetir las capas hasta que se acaben los ingredientes, y cubrir con parmesano y pan rallado.
Agregar la crema y las yemas a la salsa blanca, revolviendo constantemente, y esparcir en la fuente.
Hornear por 50 minutos, o hasta que la superficie esté dorada. Sacar del horno y dejar reposar 15 minutos antes de servir.