
30 min
Fácil
1 persona
Reduce la leche: Vierte la leche líquida en una olla amplia y llévala a fuego medio bajo. Cuando comience a calentarse, baja el fuego y deja que hierva suavemente, sin tapar, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue o se forme nata en la superficie.
Controla la evaporación: Mantén la cocción durante unos 25 a 30 minutos, hasta que la leche se reduzca aproximadamente a la mitad. Notarás que la textura se vuelve un poco más espesa y el color ligeramente más cremoso, sin llegar a caramelizar.
Enfría y guarda: Retira la olla del fuego y deja enfriar a temperatura ambiente. Una vez fría, traspasa la leche evaporada a un frasco limpio y consérvala refrigerada hasta por 3 días. Puedes usarla en postres, cremas, cafés o preparaciones dulces y saladas.
Tutitos de pollo a la Air Fryer