
75 min
Intermedio
3 personas
Esteriliza los frascos: Lava los frascos y sus tapas con agua caliente y detergente. Después ponlos en una olla cubiertos con agua, hierve durante 10 minutos y déjalos secar boca abajo sobre un paño limpio.
Prepara los higos: Lava los higos, retírales el tallo y córtalos en cuartos. Si tienen la piel muy gruesa, puedes pelarlos parcialmente, aunque dejarla le da más color y textura a la mermelada.
Macera la fruta: Pon los higos en una olla de fondo grueso junto con el azúcar y el jugo del limón exprimido. Luego mezcla bien y deja reposar durante 30 minutos, para que la fruta suelte su jugo.
Cocina la mermelada: Agrega el agua y la rama de canela, y lleva la olla a fuego medio. Cuando comience a hervir, baja a fuego suave y cocina durante 35 a 40 minutos, revolviendo con frecuencia para que no se pegue en el fondo. A medida que avanza la cocción, aplasta los trozos más grandes con una cuchara de madera.
Comprueba el punto: Pon un plato en el congelador unos minutos y vierte sobre él una pequeña cantidad de mermelada. Si al empujarla con el dedo forma arrugas y no se escurre, está lista; de lo contrario, cocina 5 minutos más y repite la prueba.
Envasa la mermelada: Retira la rama de canela y vierte la mermelada caliente en los frascos, dejando 1 cm libre en la parte superior. Después de cubrirlos bien, ponlos boca abajo y déjalos enfriar por completo a temperatura ambiente.
Mermelada de ciruelas