
25 min
Fácil
4 personas
Prepara la carne: Golpea cada filete con un mazo de cocina o con el filo de un cuchillo grande, hasta lograr un grosor parejo de 5 a 7 mm. Luego condimenta con sal y pimienta por ambos lados.
Perfuma los filetes: Machaca el diente de ajo y frótalo suavemente sobre la carne de vacuno para darle aroma sin que el sabor quede demasiado intenso. Deja los filetes listos mientras preparas los ingredientes del empanado.
Arma la estación de empanado: Prepara tres recipientes separados: uno con harina, otro con los huevos batidos y sazonados con sal, y un tercero con el pan rallado mezclado con perejil picado. Así el proceso queda más ordenado y cada filete se cubre mejor.
Empana las milanesas: Pasa cada filete primero por harina, sacudiendo el exceso. Luego cúbrelo con huevo batido y, finalmente, pásalo por el pan rallado, presionando suavemente para que el empanado se adhiera de manera pareja por toda la superficie.
Fríe las milanesas: Calienta abundante aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio-alto, idealmente hasta alcanzar 180 °C. Cuando alcance la temperatura, fríe las milanesas de a una o de a dos, según el tamaño de la sartén, durante 2 a 3 minutos por lado.
Cuida el dorado: Evita mover las milanesas durante los primeros minutos, para que el empanado se selle bien y no se desprenda. Cuando estén doradas y crujientes por ambos lados, retíralas con una espumadera.
Escurre y sirve: Deja las milanesas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite. Sírvelas de inmediato con rodajas de limón para exprimir encima y acompáñalas con puré de papas, ensalada, arroz o papas fritas.
Turrón de vino