
15 min
Fácil
4 personas
Sofríe la cebolla: En una sartén, derrite la mantequilla con un chorrito de aceite de oliva. Luego, sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté dorada y suave, aproximadamente 3-4 minutos
Añade el vino y la crema: En la sartén, agrega el vino blanco y deja que se evapore el alcohol. Luego, agrega la crema de leche, sazona con sal y pimienta al gusto y mezcla bien.
Prepara los ostiones: Si los ostiones están congelados, dales un golpe de calor en el horno con un poco de mantequilla, sal y pimienta para que suelten el exceso de agua. Luego, colócalos en una bandeja con sal gruesa para que se mantengan estables.
Montaje y gratinado: Vierte la mezcla de cebolla y crema sobre cada ostión dentro de su concha. Después, espolvorea generosamente con queso parmesano rallado.
Gratina en el horno: Precalienta el horno a 180°C y coloca la bandeja con los ostiones durante 5-7 minutos, o hasta que el queso se derrita y se dore.
Servir y disfruta: Retira los ostiones del horno, déjalos reposar un par de minutos, y sirve inmediatamente, decorando con un poco de perejil picado si deseas.
Maremoto