
120 min
Intermedio
8 personas
Activa la levadura: Disuelve la levadura en la leche tibia junto con una cucharadita de azúcar y déjala reposar durante 10 minutos, hasta que se forme espuma en la superficie. Cuando esté lista, ya puedes incorporarla a la masa.
Prepara la masa: En un bowl grande, mezcla la harina con el azúcar restante y la sal. Haz un hueco en el centro y agrega 3 huevos, la esencia de vainilla y la leche con levadura. Une todo hasta formar una masa pegajosa.
Amasa e integra la mantequilla: Pasa la masa al mesón y amasa durante 5 minutos. A continuación, agrega la mantequilla blanda de a poco, integrándola por completo antes de añadir más. Continúa amasando durante unos 8 minutos, hasta que quede lisa, suave y elástica.
Primer leudado: Coloca la masa en un bowl enmantequillado, cúbrela con un paño y déjala reposar en un lugar tibio durante 1 hora, o hasta que duplique su volumen. Este tiempo de reposo ayudará a que los panes queden más esponjosos.
Forma los panes: Una vez que la masa haya levado, desgasifícala suavemente con las manos y divídela en 8 porciones iguales. Bolea cada una hasta que quede lisa y acomódalas sobre una lata con papel mantequilla, dejando espacio entre ellas para que puedan crecer.
Segundo leudado y horneado: Cubre los panes y déjalos reposar durante 30 minutos más, hasta que se vean inflados. Cuando estén listos, pincélalos con huevo batido y hornéalos a 180 °C durante 18 a 20 minutos, hasta que estén dorados y brillantes.
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