1.Sobre un plato plano, corta la cebolla en juliana, luego agrega un chorrito de de aceite de oliva para “amortiguarla”.
Cuando la cebolla ya esté transparente, añade el azúcar, el vino. Revuelve un poco y saltea todo en una sartén unos minutos a fuego medio, hasta que esté lacia y el vino se haya evaporado. Reserva.
Calienta una sartén con un poco de aceite y sella los medallones. A continuación, condimenta por ambos lados con sal y pimienta a gusto. El punto de la carne dependerá del gusto del cocinero, lo ideal es que esté jugosa en el centro, pero no cruda.
El siguiente paso es el queso de cabra. Córtalo en láminas y las ponlas sobre cada medallón, cubriendo su cara superior por completo.
Bajo cada medallón pon la cebolla caramelizada que formará la base del plato.
Antes de servir, debes fundir un poco el queso, para esto podemos utilizar un soplete o bien poner esta preparación durante unos minutos en el horno. Luego sirve en platos y ya están listos para que los disfrutes.