1.En un bowl grande, mezcla el yogurt con el condimento tikka masala, el cilantro y ½ cucharada de sal a gusto. Revuelve para mezclar bien.
Corta la pechuga de pollo en cubos, luego llévalas dentro del bowl con la mezcla de yogurt y revuelve para que se impregnen bien con esta salsa.
Refrigera por 2 horas.
Calienta una olla con aceite vegetal a fuego medio. Agrega las cebollas y cocínalas por 5 minutos, revolviendo constantemente.
Agrega el jengibre rallado, el ajo, el comino y revuelve. Añade el concentrado de tomate y cocina por unos segundos, revolviendo constantemente.
Agrega a la olla el pollo que tenías reposando en el refrigerador junto con la salsa de yogurt.
Revuelve para integrar por completo.
Añade la leche y la salsa de tomates, mezcla bien.
Tapa la olla y deja cocinar hasta que la salsa de tomates esté espesa y el pollo se haya cocido, por aproximadamente 15 minutos.
Una vez transcurrido este tiempo, tu pollo ya está listo. Puedes acompañarlo con arroz basmati, preparado de la forma tradicional. Y un buen pan naan.