
55 min
Fácil
6 personas
Prepara la fruta: Precalienta el horno a 180 °C. Mientras tanto, pela las manzanas, retira el centro y córtalas en cubos de 2 cm. Luego ponlas en un bowl con los 40 g de azúcar rubia, la canela y el jugo del medio limón exprimido, y mezcla bien.
Llena la fuente: Distribuye las manzanas en una fuente para horno de 20 x 25 cm, formando una capa pareja. Si quedó jugo en el fondo del bowl, viértelo también, ya que ayudará a formar un almíbar durante la cocción.
Haz la cubierta: En otro bowl, mezcla la harina, la avena, el resto del azúcar rubia y la sal. Después agrega la mantequilla fría en cubos y frótala con la punta de los dedos hasta obtener una mezcla grumosa, parecida a una arena gruesa.
Cubre y hornea: Esparce la cubierta sobre las manzanas sin presionar, para que quede suelta y se dore mejor. A continuación, hornea durante 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el jugo de la fruta burbujee por los bordes.
Reposa y sirve: Saca la fuente del horno y deja reposar el postre durante 10 minutos para que el almíbar se espese. Finalmente, sírvelo tibio, solo o acompañado de helado de vainilla o yoghurt natural.
Carajillo