
60 min
Intermedio
20 personas
Prepara la base de la pasta choux: En una olla mediana, calienta el agua, 125 ml de leche entera, 100 g de mantequilla, 5 g de azúcar y la sal hasta que la mezcla comience a hervir. Cuando llegue a ese punto, agrega los 150 g de harina de una vez y revuelve con fuerza con una cuchara de madera.
Seca la masa: Cocina la mezcla a fuego bajo durante 2 minutos, sin dejar de revolver, hasta que la masa se despegue de las paredes de la olla y forme una bola suave. Luego retira del fuego y déjala entibiar durante 5 minutos para que no esté demasiado caliente al agregar los huevos.
Incorpora los huevos: Agrega los 4 huevos de uno en uno, mezclando muy bien después de cada adición antes de sumar el siguiente. Al principio la masa puede verse separada, pero vuelve a unirse al seguir revolviendo. La textura final debe ser lisa, brillante y capaz de caer de la cuchara formando una cinta espesa.
Forma los profiteroles: Precalienta el horno a 200 °C y cubre una bandeja con papel mantequilla. Con una manga pastelera de boquilla redonda o con dos cucharas, forma porciones del tamaño de una nuez, dejando espacio entre cada una para que puedan crecer durante el horneado.
Hornea la masa choux: Lleva la bandeja al horno y hornea durante 20 a 25 minutos, sin abrir la puerta, hasta que los profiteroles estén dorados, inflados y secos por fuera. Durante los últimos 5 minutos, abre apenas el horno para ayudar a que se sequen por dentro. Luego déjalos enfriar por completo sobre una rejilla antes de rellenarlos.
Prepara la crema pastelera: Calienta la leche en una olla hasta que esté humeante, sin que llegue a hervir fuerte. Mientras tanto, mezcla en un bowl las 4 yemas restante con el azúcar y la maicena, hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos.
Cocina la crema pastelera: Vierte poco a poco la leche caliente sobre la mezcla de yemas, revolviendo constantemente para que no se corte. Después, devuelve todo a la olla y cocina a fuego medio, sin dejar de revolver, hasta que espese y tenga una textura cremosa.
Enfría la crema: Retira la crema pastelera del fuego, agrega 30 g de mantequilla y el extracto de vainilla, y mezcla hasta integrar. Luego pásala a un recipiente limpio, cubre la superficie con film plástico en contacto directo y déjala enfriar por completo antes de usar.
Prepara la cobertura de chocolate: Calienta los 150 ml de crema hasta que esté a punto de hervir. Luego viértela sobre el chocolate negro troceado y deja reposar durante 2 minutos. Revuelve desde el centro hacia afuera hasta obtener una ganache lisa, brillante y fluida.
Rellena: Cuando los profiteroles y la crema estén completamente fríos, haz un pequeño corte en la base de cada uno o ábrelos por la mitad. Luego rellénalos con crema pastelera usando una manga o una cuchara, con cuidado de no presionarlos demasiado para que conserven su forma.
Baña y sirve: Cubre la parte superior de cada profiterol con la ganache de chocolate o viértela por encima con una cuchara. Sirve de inmediato si quieres una masa más firme, o refrigera hasta el momento de llevarlos a la mesa.
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