
20 min
Fácil
2 personas
Cocina la quinoa: Enjuaga la quinoa bajo el chorro de agua fría para quitarle el amargor. Luego llévala a una olla con el doble de agua y cocínala a fuego medio hasta que esté tierna y se absorba el líquido, deja reposar unos minutos. Suéltala con un tenedor y espera a que se enfríe para que la ensalada quede bien fresca.
Prepara el aliño cítrico: Exprime la mandarina y el limón en un bowl, agrega la miel y la menta picada bien fina. Luego, mezcla con calma hasta que la miel se disuelva y el aroma de la menta se sienta.
Arma la ensalada: Coloca las frutillas, frambuesas y moras en un bowl amplio, añade la quinoa ya fría y suma las almendras picadas, así consigues una mezcla con contraste entre jugoso y crocante sin que la fruta se maltrate.
Mezcla y sirve: Vierte el aliño por encima y mezcla con movimientos suaves para no romper los frutos rojos, prueba y ajusta con unas gotitas extra de limón si la quieres más vibrante. Luego sirve al momento o llévala unos minutos al refrigerador para que quede aún más refrescante.
Pan naan