
45 min
Intermedio
2 personas
Cocina el pollo: Precalienta el horno a 180 °C. Mientras toma temperatura, sazona las pechugas de pollo con sal y pimienta por ambos lados. Luego derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio y dora el pollo hasta que tome color y se despegue fácilmente de la superficie. Cuando esté sellado, pásalo a una fuente para horno y cocina durante 20 a 25 minutos, o hasta que esté completamente cocido. Luego retira, cubre con papel aluminio y deja reposar mientras preparas el caldo.
Prepara los ingredientes del caldo: Pica finamente los dientes de ajo, ralla el jengibre fresco y corta el cebollín en rodajas delgadas. Si los champiñones vienen enteros, límpialos y córtalos en láminas antes de empezar con la cocción.
Prepara el caldo: En una olla grande, calienta el aceite a fuego medio. Agrega el ajo picado y el jengibre rallado, y cocina durante 1 minuto, solo hasta que suelten su aroma. Después incorpora la salsa de soya, mezcla bien y cocina 1 minuto más para concentrar el sabor. Añade el caldo de pollo, tapa la olla y deja que hierva. Una vez que comience a burbujear, baja el fuego, suma los champiñones laminados y cocina durante 10 minutos más. También prueba y ajusta la sal y la pimienta al final.
Cuece los huevos: Mientras el caldo se cocina, lleva una olla pequeña con agua a ebullición. Agrega los huevos con cuidado y cocínalos durante 8 minutos a fuego bajo, para que la yema quede semicremosa. Al mismo tiempo, prepara un bowl con agua muy fría. Cuando estén listos, pásalos al agua helada durante 5 minutos para cortar la cocción. Luego pélalos con cuidado y córtalos por la mitad justo antes de servir.
Prepara los fideos de arroz: Hidrata o cuece los fideos de arroz según las instrucciones del envase, ya que el tiempo puede variar según el grosor. Cuando estén listos, escúrrelos bien y repártelos en bowls hondos.
Arma los bowls: Corta el pollo reposado en rebanadas finas y distribúyelo sobre los fideos. Luego vierte el caldo caliente con los champiñones y termina con los huevos partidos por la mitad, el cebollín picado y los dientes de dragón. Sirve de inmediato, mientras el caldo todavía está bien caliente.
Dip de cebolla caramelizada