1.Poner la harina en una superficie limpia, hacer un crater al medio y añadir los huevos en él.
Con un tenedor, mezclar los huevos, incorporando de a poco la harina hasta que se incorpore y se forme una masa seca. Usar las manos si es necesario.
Incorporar bien la masa con las manos y formar una bola. Amasar por 10 minutos hasta que esté homogénea y flexible. Envolver la masa en papel film y dejar reposar por 30 minutos a temperatura ambiente.
Cuando la masa haya reposado, estirar. Puede hacerse a mano, pero es mucho más fácil hacerlo con una máquina de pastas. En este caso, dividir la masa en dos para que sea más fácil, y aplastar con la palma de la mano para que quepa en la máquina de pasta en el número 0.
Pasar la masa una vez por la máquina y doblar por la mitad. Aplastar con las manos y volver a pasar por la máquina. Repetir cuatro veces.
Ir pasando la masa por la máquina una vez por número, hasta llegar al 7.
En caso de estirar la masa a mano, con un uslero ir estirando y girando en una superficie enharinada hasta que ya no estire más.