
25 min
Fácil
2 personas
Prepara los filetes: Golpea ligeramente los filetes de pollo con un mazo de cocina o el dorso de una sartén para emparejar el grosor y lograr una cocción uniforme. Luego aliña cada uno con sal, pimienta, ají de color y ajo finamente picado por ambos lados, y deja marinar por al menos 10 minutos.
Calienta el sartén: Vierte el aceite en un sartén grande y caliéntalo a fuego medio alto hasta que esté bien caliente. Este paso es clave: si el aceite no está a la temperatura correcta, el pollo no se sellará bien y quedará más cocido al vapor que dorado.
Cocina los filetes: Coloca los filetes de pollo en el sartén caliente y cocínalos 4 a 5 minutos por cada lado sin moverlos, para lograr un buen dorado. Si el sartén tiene mucho aceite, inclínalo ligeramente y rocía los filetes durante la cocción. Cuando estén listos, exprime el jugo de limón por encima y cocina un minuto más para que absorban el sabor.
Reposa y sirve: Retira los filetes del sartén y déjalos reposar un par de minutos antes de servir, para que los jugos se redistribuyan y la carne quede más jugosa al cortar. También los puedes acompañar con verduras salteadas, puré, ensalada o arroz, según tu preferencia.
Maremoto