
45 min
Fácil
4 personas
Cocina el pollo: Seca el pollo con papel de cocina y condiméntalo con sal, ajo en polvo y pimienta. Luego, calienta un chorrito de aceite de oliva en una olla amplia y dóralo por ambos lados hasta que esté bien cocido. Retíralo del fuego, deja reposar unos minutos y córtalo en trozos.
Saltea los espárragos: Lava los espárragos, retira la parte dura del tallo y córtalos en trozos. En la misma olla, agrega un poco más de aceite y saltéalos por unos minutos, hasta que estén tiernos pero aún firmes. Ajusta con sal y pimienta, retira y reserva.
Inicia el risotto: Agrega la mantequilla a la olla y, cuando se derrita, incorpora el arroz arborio. Cocina revolviendo por unos minutos, hasta que los granos estén levemente translúcidos, luego agrega los dientes de ajo ligeramente aplastados y cocina brevemente.
Agrega el vino: Vierte el vino blanco y revuelve constantemente hasta que el arroz lo absorba por completo.
Incorpora el caldo: Añade el caldo de pollo caliente de a poco, de a un cucharón por vez, revolviendo y esperando a que se absorba antes de agregar más. Continúa este proceso por 15 a 20 minutos, hasta que el arroz esté cremoso y al dente.
Finaliza: Incorpora el cebollín picado, la ralladura del limón, el queso parmesano rallado, la albahaca y el perejil. Mezcla bien y ajusta con sal y pimienta a gusto.
Integra y sirve: Agrega el pollo y los espárragos reservados, mezcla suavemente y sirve de inmediato.
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