
35 min
Intermedio
4 personas
Prepara la salsa de mantequilla y limón: Coloca la mantequilla en una cacerola pequeña y derrítela a fuego medio. Continúa la cocción mientras revuelves suavemente hasta que la espuma desaparezca y la mantequilla adquiera un tono dorado y un aroma tostado. En ese momento incorpora los dientes de ajo finamente picados, añade la miel y exprime el limón para sumar su jugo. Mezcla hasta integrar, ajusta con sal y pimienta y reserva la salsa tibia.
Prepara los filetes de salmón: Seca los filetes con papel absorbente y condiméntalos con sal y pimienta por ambos lados. Luego coloca la harina en un bowl y pasa cada filete por ella para cubrir ligeramente la superficie.
Sella el pescado: Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio. Distribuye una cucharada de miel sobre cada filete y colócalos en la sartén. A continuación, cocina durante 1 a 2 minutos por lado, buscando que el exterior se dore ligeramente sin cocinar el pescado por completo.
Termina la cocción en el horno: Traslada los filetes a una fuente para horno y llévalos a horno precalentado a 200 °C durante unos 8 minutos. Hasta que el salmón esté tierno y jugoso en el interior.
Finaliza y sirve: Coloca los filetes en los platos, vierte un poco de la salsa de mantequilla y limón por encima y termina con ralladura de limón y cebollín finamente picado.
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