
10 min
Fácil
6 personas
Mezcla la base: Pon la mayonesa en un bowl mediano y agrega el ketchup. Revuelve con una cuchara o un batidor de mano hasta integrar bien ambos ingredientes y conseguir un color rosado uniforme.
Agrega los condimentos: Exprime la mitad del limón, retirando las pepas, e incorpora el jugo a la mezcla. Luego, añade la salsa inglesa y la paprika, y revuelve para integrar todos los sabores.
Ajusta el sabor: Prueba la salsa y agrega sal y pimienta a gusto. Si prefieres un toque más ácido, incorpora un poco más de jugo de limón. En cambio, si te gusta más dulce, añade un poco de ketchup.
Deja reposar: Tapa el bowl y refrigera la salsa durante 20 minutos antes de servir. Así, los sabores se mezclarán mejor y estará bien fría al momento de acompañar camarones, palta reina, papas fritas o huevos duros.
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