
45 min
Fácil
6 personas
Prepara el pepino: Comienza lavando bien el pepino y córtalo por la mitad a lo largo. Con ayuda de una cuchara, retira las semillas del centro y rállalo por el lado grueso del rallador, sin quitarle la cáscara.
Escurre el pepino: Coloca el pepino rallado en un colador, agrega una pizca de sal y déjalo reposar durante 10 minutos para que suelte el exceso de agua. Después, envuélvelo en un paño de cocina limpio y aprieta bien para retirar la mayor cantidad de líquido posible. Así evitarás que la salsa quede demasiado aguada.
Prepara el ajo y el eneldo: Mientras el pepino reposa, pela los dientes de ajo y rállalos finamente o machácalos hasta formar una pasta. Luego lava el eneldo y pícalo en trocitos pequeños para que su sabor se distribuya mejor en la salsa.
Mezcla los ingredientes: Exprime medio limón y reserva su jugo. En un bowl, coloca el yogur junto con el pepino bien escurrido, el ajo, el eneldo, el aceite de oliva y el jugo de limón. Agrega sal y pimienta a gusto, y revuelve hasta que todo quede bien integrado. Prueba la salsa y, si te gusta un poco más ácida, añade jugo de la otra mitad del limón.
Refrigera y sirve: Una vez que la salsa esté lista, tapa el bowl y llévalo al refrigerador durante 30 minutos para que los sabores se mezclen bien. Cuando llegue el momento de servir, revuélvela suavemente y agrega un chorrito de aceite de oliva por encima. Puedes acompañarla con pan pita, verduras frescas o carnes a la parrilla.
Pizza Catrina