
25 min
Fácil
4 personas
Tuesta los piñones: Comienza colocando los piñones en una sartén sin aceite a fuego bajo. Tuéstalos durante 2 a 3 minutos, moviéndolos constantemente para que se doren de manera pareja y no se quemen. Luego retíralos del fuego y déjalos enfriar.
Prepara el pesto: Coloca el ajo, los piñones y una pizca de sal en una procesadora, y tritura durante unos segundos. Después agrega las hojas de albahaca y los quesos rallados. Continúa procesando con pulsos cortos mientras incorporas poco a poco el aceite de oliva, hasta conseguir una salsa espesa y con una textura ligeramente granulada.
Cocina las papas y la pasta: Pela las papas y córtalas en cubitos de aproximadamente 1 cm. Luego ponlas en una olla grande con abundante agua hirviendo y sal, y déjalas cocinar durante 5 minutos. Pasado ese tiempo, agrega los spaghetti y continúa la cocción según las instrucciones del envase. Cuando falten 5 minutos para que la pasta esté lista, incorpora los porotos verdes cortados en trozos.
Prepara el pesto para la pasta: Antes de escurrir los spaghetti, reserva unos 150 ml del agua de cocción. Luego coloca el pesto en un bowl grande y agrega 60 ml de esa agua caliente. Revuelve suavemente hasta conseguir una salsa más ligera y cremosa, que sea fácil de mezclar con la pasta.
Mezcla todos los ingredientes: Escurre los spaghetti junto con las papas y los porotos verdes y agrégalos directamente al bowl con el pesto. Mezcla con cuidado hasta que todo quede bien cubierto con la salsa. Si notas que la pasta está un poco seca, añade un chorrito más del agua de cocción que reservaste.
Sirve la pasta: Reparte los spaghetti en platos hondos y termina con un poco de queso parmesano rallado y unas hojas de albahaca fresca por encima. Sírvelos recién preparados para disfrutar mejor del aroma y sabor del pesto.
Tutitos de pollo a la Air Fryer