
45 min
Intermedio
6 personas
Separa los huevos: Separa las claras de las yemas con cuidado. Para la base de manjar usarás 2 yemas, mientras que las 3 claras quedarán reservadas para el merengue. La yema restante puedes guardarla para otra preparación.
Prepara la base de manjar: En una olla mediana, mezcla la leche condensada con la leche evaporada y cocina a fuego medio-bajo durante 25 a 30 minutos. Revuelve constantemente con una cuchara de madera, hasta que la mezcla espese y puedas ver el fondo de la olla al pasar la cuchara.
Tempera las yemas: Retira la olla del fuego y bate ligeramente las 2 yemas en un bowl aparte. Agrega un poco de la mezcla caliente sobre las yemas, revolviendo de inmediato para que tomen temperatura sin cocinarse de golpe. Después incorpora esta mezcla a la olla, suma la vainilla y vuelve a cocinar a fuego bajo durante 2 minutos más, sin dejar de revolver.
Distribuye en copas: Reparte el manjar en 6 copas individuales, llenando aproximadamente dos tercios de cada una. Deja enfriar a temperatura ambiente y, cuando ya no esté caliente, lleva las copas al refrigerador durante al menos 2 horas para que la base tome más consistencia.
Prepara el almíbar de oporto: Mientras la base se enfría, mezcla el azúcar con el vino oporto en una olla pequeña y cocina a fuego medio hasta obtener un almíbar espeso. Si tienes termómetro, debe llegar a 118 °C, conocido como punto de bola blanda.
Bate el merengue: Cuando el almíbar esté casi listo, bate las 3 claras reservadas hasta que estén firmes. Sin dejar de batir, vierte el almíbar caliente en forma de hilo sobre las claras y continúa batiendo hasta obtener un merengue brillante, firme y apenas tibio.
Decora y sirve: Cubre cada copa con el merengue de oporto, usando una manga pastelera o una cuchara. Para terminar, espolvorea canela molida por encima del postre y sirve bien frío.
Turrón de vino