
30 min
Fácil
4 personas
Prepara el sofrito: Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Luego agrega la cebolla y el ajo, y sofríe durante 5 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que estén más blandos y aromáticos.
Cocina la carne: Incorpora el sazonador para tacos y el concentrado de tomate al sofrito, mezclando bien para que tomen más sabor con el calor. Luego agrega la carne molida, condimenta con sal y pimienta, y cocina hasta que esté completamente dorada y sin partes crudas.
Calienta las tortillas: Rocía una sartén con un poco de aceite en spray y calienta las tortillas de maíz una a una, durante unos segundos por lado, hasta que estén flexibles y levemente doradas. A medida que estén listas, mantenlas tapadas con un paño limpio para que no se enfríen ni se quiebren.
Arma los tacos: Coloca una tortilla sobre un plato y agrega una porción de carne en uno de sus lados. Luego suma tomate picado, lechuga y un poco de salsa mexicana para darle más sabor.
Termina y sirve: Espolvorea queso cheddar rallado sobre el relleno y dobla la tortilla para cerrar el taco. Repite el proceso con el resto de las tortillas y sirve de inmediato, mientras la carne aún está caliente y el queso comienza a derretirse.
Turrón de vino