
70 min
Intermedio
8 personas
Prepara la masa: En un bowl mezcla la harina con el azúcar granulada y una pizca de sal. Luego agrega la mantequilla fría en cubos y trabaja todo con las manos hasta obtener una textura arenosa. Después incorpora el huevo y mezcla hasta que los ingredientes se unan y puedas formar una masa suave. Finalmente, envuélvela y déjala reposar en el refrigerador durante 20 minutos.
Forra el molde: Estira la masa sobre una superficie enharinada y forra un molde de tarta, presionando bien en los bordes. Luego pincha la base con un tenedor y llévala al horno precalentado a 180 °C durante 12 minutos, para que quede firme.
Prepara el relleno: Bate la ricotta con el azúcar flor hasta que quede suave y sin grumos. A continuación incorpora los huevos restantes uno a uno, la ralladura del limón, la vainilla y la mitad de la miel, y mezcla hasta obtener una crema homogénea.
Rellena y hornea: Vierte el relleno sobre la base precocida y empareja la superficie con una espátula. Después hornea la tarta a 170 °C durante 35 a 40 minutos, hasta que el centro esté cuajado pero apenas tembloroso.
Termina con miel: Deja enfriar la tarta por completo antes de desmoldarla para que el relleno se asiente. Por último, calienta el resto de la miel y repártela en hilos sobre la superficie justo antes de servir.
Mermelada de ciruelas