
30 min
Fácil
12 personas
Forma la masa: En un bowl, mezcla la harina de maíz con la sal. A continuación, agrega el agua tibia de a poco mientras revuelves y, cuando la mezcla comience a unirse, amasa con las manos durante unos 3 minutos, hasta obtener una masa suave y homogénea que no se pegue en los dedos.
Ajusta la textura: La masa debe quedar húmeda, pero fácil de manejar. Si se agrieta al presionarla, agrega un poco más de agua; en cambio, si está demasiado pegajosa, incorpora un poco de harina de maíz. Cuando tenga la textura adecuada, cúbrela y déjala reposar durante 10 minutos.
Forma las bolitas: Después del reposo, divide la masa en 12 porciones iguales y forma una bolita con cada una, procurando que queden lisas. Mientras las trabajas, mantenlas cubiertas con un paño húmedo para evitar que se sequen.
Aplana las tortillas: Coloca una bolita entre dos láminas de plástico y aplánala con una prensa para tortillas o con un plato plano, hasta formar un disco delgado y parejo. Repite el proceso con el resto de la masa, presionando de manera uniforme para mantener los bordes intactos.
Cocina en la sartén: Cuando tengas las tortillas listas, calienta una sartén o comal a fuego medio-alto, sin agregar aceite. Cocina cada una durante aproximadamente 1 minuto por lado, hasta que aparezcan algunos puntos dorados y se infle levemente. A medida que estén listas, envuélvelas en un paño limpio para conservar su humedad y mantenerlas blandas.
Salsa verde