
45 min
Fácil
4 personas
Cocina la berenjena: Lava las berenjenas y córtalas en cubos medianos. Después, calienta una sartén grande con una cucharada de aceite de oliva y saltéalas durante 8 a 10 minutos, hasta que estén blandas y ligeramente doradas. Cuando ya estén en ese punto, añade la cebolla picada y dos dientes de ajo, y continúa la cocción unos 5 minutos, hasta que todo quede bien tierno.
Forma la mezcla: Pasa la mezcla a un procesador o licuadora y tritúrala apenas, solo hasta que quede con textura gruesa, no un puré. Cuando esté así, añade el pan rallado, la avena molida, la pasta de tomate, el orégano, el comino, una pizca de sal y pimienta y, si te gusta, un poco de perejil fresco. Mezcla todo hasta que la masa se sienta firme y fácil de moldear.
Arma las albóndigas: Humedece un poco tus manos y forma bolitas del tamaño de una nuez. Cuando estén listas déjalas, sobre una bandeja forrada con papel mantequilla para que no se peguen.
Hornea o saltea: Precalienta el horno a 200 °C y hornea las albóndigas entre 20 y 25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se doren parejo. Si prefieres hacerlas a la sartén, calienta una cucharada de aceite de oliva y dóralas por todos lados hasta que tomen un color bonito.
Sirve: Sírvelas con salsa de tomate casera, una ensalada fresca o el acompañamiento vegano que más te guste. También quedan muy bien con pasta o arroz.