
45 min
Intermedio
12 personas
Prepara el relleno: Corta el repollo y la zanahoria en juliana fina, y pica el ajo y el jengibre. Tener todo cortado de antemano facilita el salteado, que se hace de forma rápida.
Saltea las verduras: Calienta el aceite de oliva en un wok o sartén a fuego alto y agrega el ajo y el jengibre. Suma la carne de cerdo y cocínala hasta que se dore, luego incorpora las verduras y saltéalas 3 minutos, hasta que bajen su volumen.
Sazona y enfría: Vierte la salsa de soya y una pizca de sal, y mezcla bien. Después retira del fuego, agrega los brotes de soya y deja enfriar el relleno por completo antes de armar los arrollados.
Arma los arrollados: Trabaja la masa filo de a una o dos láminas por arrollado, pincelándolas con un poco de mantequilla derretida para que queden crocantes y no se resequen. Coloca una porción de relleno en un extremo, dobla los lados hacia adentro y enrolla firme hasta el final, sellando el borde con un poco más de mantequilla.
Fríe los arrollados: Calienta abundante aceite en una olla y fríe los arrollados por tandas durante 3 minutos, girándolos, hasta que estén dorados y crocantes. La masa filo se dora rápido, así que vigílalos de cerca y evita sobrecargar la olla para que no baje la temperatura.
Escurre y sirve: Retira los arrollados y escúrrelos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Finalmente, sírvelos calientes, acompañados de salsa de soya o una salsa agridulce.
Bizcocho de yoghurt a la Air Fryer