
10 min
Fácil
4 personas
Calienta la leche sin que hierva: Vierte la leche en una olla y llévala a fuego medio bajo. Manteniéndola en movimiento suave hasta que empiece a salir vapor y veas pequeñas burbujas en los bordes.
Funde el chocolate y aromatiza: Agrega los chips de chocolate y una cucharadita de canela a la olla. Mezcla constantemente con batidor de mano hasta que el chocolate se derrita por completo y la bebida quede lisa y ligeramente espesa. Si notas que aún está muy ligera, puedes mantenerla un par de minutos más a fuego bajo mientras sigues batiendo.
Integra el whisky: Retira la olla del fuego y añade el whisky mezclando suavemente para que se incorpore sin evaporarse demasiado.
Sirve y termina con un toque dulce: Reparte el chocolate caliente en tazas, agrega marshmallows por encima para que se ablanden con el calor y termina con una pizca extra de canela.
Turrón de vino