
35 min
Fácil
4 personas
Sofríe la cebolla y el ajo: Pica las cebollas en cubos medianos y el ajo finamente. Luego calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio, agrega la cebolla y cocínala durante 12 a 15 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que esté blanda, dorada y ligeramente caramelizada. Después incorpora el ajo y cocina 2 minutos más, cuidando que no se queme.
Agrega los porotos y el caldo: Incorpora los porotos escurridos a la olla junto con la rama de romero, sal y pimienta. Vierte el caldo de pollo, mezcla bien y deja que tome hervor. Cuando comience a hervir, baja el fuego a medio-bajo y cocina sin tapa durante 20 minutos, para que los sabores se integren y el caldo reduzca ligeramente.
Tritura y ajusta: Retira la rama de romero y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura lisa y cremosa. Si queda demasiado espesa, agrega un poco más de caldo hasta alcanzar la consistencia que prefieras. También prueba y ajusta la sal si es necesario.
Sirve la crema: Vierte la crema en tazones hondos y termina cada porción con un hilo de aceite de oliva extra virgen por encima. Sirve caliente, acompañada de pan de ajo, crutones o tostadas rústicas.
Pollo a la mantequilla