
40 min
Fácil
4 personas
Calienta el aceite y sofríe: En una olla de fondo grueso, calienta 2 cucharadas de aceite a fuego medio. Añade 1 cebolla picada en cubos pequeños y sofríe durante 5-7 minutos, hasta que esté transparente. Luego, agrega 3 dientes de ajo picados finamente y cocina por 1 minuto más, revolviendo para que no se queme.
Tuesta las especias: Añade 1 ½ cda. de curry en polvo, 1 cdta. de comino y ½ cdta. de cúrcuma (opcional). Revuelve bien y cocina por 1 minuto, permitiendo que las especias liberen su aroma.
Incorpora los tomates: Agrega los tomates en conserva con su jugo y cocina a fuego medio durante 5 minutos, revolviendo ocasionalmente hasta que los tomates se deshagan y espesen.
Añade la leche de coco y los garbanzos: Vierte la leche de coco y mezcla bien. Luego, incorpora 2 ½ tazas de garbanzos cocidos, 1 cucharadita de azúcar, sal y pimienta al gusto. Si la mezcla está demasiado espesa, añade ½ taza de agua o caldo de verduras.
Cocina a fuego lento: Reduce el fuego al mínimo y deja hervir suavemente durante 10-15 minutos. Revuelve ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo y asegurarte de que los sabores se integren bien.
Ajusta los sabores y sirve: Prueba y ajusta la sal o el curry si es necesario. Finalmente, sirve caliente con arroz blanco o basmati y espolvorea cilantro o menta fresca picada por encima para un toque final de frescura.
Turrón de vino