
15 min
Intermedio
2 personas
Prepara el agua: En una olla mediana, calienta 1 litro de agua junto con 1 cucharada de vinagre blanco y una pizca de sal. Evita que el agua hierva, solo debe estar muy caliente, justo antes del punto de ebullición, cuando comienzan a aparecer burbujas pequeñas en el fondo.
Rompe el huevo en un bowl: Rompe cuidadosamente 1 huevo en un pequeño recipiente o taza. Esto ayuda a controlar su caída al agua y evita que se rompa la yema.
Crea un remolino: Con una cuchara, revuelve el agua formando un remolino en el centro de la olla. Esto ayuda a que la clara envuelva la yema al momento de agregar el huevo.
Cocina el huevo: Vierte el huevo con suavidad en el centro del remolino. Luego, cocina durante 3 minutos sin moverlo, hasta que la clara esté firme pero la yema siga líquida.
Retira y escurre: Con una espumadera, retira el huevo con cuidado y colócalo sobre papel absorbente para quitar el exceso de agua. Repite el mismo proceso con el segundo huevo.
Sirve y disfruta: Sirve el huevo recién cocinado sobre pan tostado, con palta, ensalada o lo que más te guste. Espolvorea sal, pimienta o tus condimentos favoritos.
Mermelada de ciruelas