
35 min
Fácil
5 personas
Los huevos rancheros son un plato tradicional de la gastronomía mexicana. Este nombre se debe a que originalmente se preparaban en los ranchos para trabajadores que necesitaban un desayuno abundante y lleno de energía.
El plato consiste en tortillas de maíz cubiertas con huevos fritos y una salsa de tomate, ají y condimentos, que aportan un sabor característico. Si quieres aprender cómo hacer huevos rancheros, descubrirás que es una receta simple y llena de sabor.
Aunque los ingredientes básicos se mantienen, hay muchas variaciones que puedes probar. Por ejemplo, agregar porotos negros refritos, guacamole o incluso chorizo puede darle un toque diferente a este clásico.
La próxima vez que busques una opción diferente para el desayuno, anímate a preparar esta receta de huevos rancheros. No solo disfrutarás de su sabor auténtico, sino que también estarás probando un pedacito de la historia culinaria mexicana.
Prepara la carne: En un sartén grande añade un chorrito de aceite y cocina los 400 g de carne molida con sal, pimienta y una pizca de comino. Revuelve constantemente por unos 10 minutos, hasta que la carne esté bien dorada y con bordes crujientes, luego apaga el fuego y deja la preparación lista para el montaje.
Calienta la salsa y los porotos: En una olla pequeña pon los 250 ml de salsa de tomates y calienta a fuego medio hasta que hierva suavemente. En otra olla calienta los 400 g de porotos negros cocidos y condiméntalos con un poco de sal y pimienta a gusto. Finalmente, mantén todo tibio hasta el momento de servir.
Dora las tortillas: En el mismo sartén usado para la carne, agrega 2 cucharadas de aceite vegetal y calienta a fuego medio. Pasa las 10 tortillas de maíz una a una, dorándolas apenas 5 segundos por lado, y ponlas sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
Fríe los huevos: En un sartén limpio calienta un poco de aceite y fríe los 10 huevos uno a uno, dejando la yema a tu gusto. También puedes prepararlos revueltos si prefieres.
Arma los huevos rancheros: Coloca dos tortillas en cada plato, reparte una porción de porotos negros encima y añade un huevo. Luego completa con la carne molida dorada, abundante salsa de tomate, rodajas de palta y queso feta desmenuzado. Termina con los toppings opcionales que más te gusten, como cilantro fresco o jalapeños.
Salsa verde