
45 min
Intermedio
2 personas
Cocina el arroz: Lava el arroz bajo el agua fría hasta que salga transparente. Luego, ponlo en una olla con 260 ml de agua y lleva a hervor. Tapa, baja el fuego y cocina durante 12 minutos. Una vez pasado el tiempo, apaga el fuego y déjalo reposar tapado durante 10 minutos más.
Prepara la carne: Haz pequeños cortes en el borde de grasa de las chuletas para evitar que se curven al cocinarlas. Después, golpéalas suavemente hasta que queden de aproximadamente 1 cm de grosor y sazónalas con sal y pimienta.
Apana el cerdo: Bate 1 huevo en un plato hondo y coloca la harina y el panko en otros dos platos. Pasa cada chuleta primero por la harina, luego por el huevo batido y, finalmente, por el panko. Presiona suavemente para que el apanado se adhiera bien a la carne.
Fríe las chuletas: Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, agrega las chuletas y fríelas durante 4 minutos por lado, hasta que estén doradas y bien cocidas. Luego, déjalas sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite y córtalas en tiras de unos 2 cm.
Prepara la salsa: Mientras tanto, corta la cebolla en pluma fina. En una sartén pequeña, mezcla el caldo, el vino blanco, la salsa de soya y el azúcar. Agrega la cebolla y cocina a fuego medio durante 5 minutos, hasta que esté blanda y ligeramente transparente.
Cuaja el huevo: Divide la salsa con cebolla en dos porciones. Pon la mitad en una sartén pequeña y acomoda encima una de las chuletas cortadas. Bate ligeramente 3 huevos y vierte la mitad sobre la carne. Después tapa y cocina durante 1 a 2 minutos, hasta que el huevo esté apenas cuajado. Repite el proceso con la segunda porción.
Sirve: Reparte el arroz en dos bowls y coloca encima cada preparación de cerdo con huevo y salsa. Termina con el cebollín picado y sirve de inmediato.
Barros Luco con queso derretido y carne a la plancha