
45 min
Intermedio
4 personas
Pela y corta las papas: Comienza pelando las papas, luego córtalas en bastones gruesos, colócalas en un bol con agua fría y déjalas en remojo mientras preparas el resto de los ingredientes, ya que este paso ayuda a que queden más crocantes al freírlas.
Cocina el arroz: En una olla mediana, agrega 300 g de arroz con 600 ml de agua y una pizca de sal. Cocina a fuego alto hasta que hierva, luego baja el fuego, tapa y cocina durante 15 a 18 minutos, o hasta que el agua se haya absorbido y el arroz esté graneado. Luego, resérvalo caliente.
Cocina la carne: En una sartén grande, calienta 2 cdas. de aceite vegetal a fuego medio. Agrega el ajo picado y el comino, y sofríe durante 1 minuto, revolviendo para que no se quemen. Luego, incorpora las tiras de carne y cocínalas durante 5 a 7 minutos, moviéndolas ocasionalmente, hasta que estén bien doradas por fuera pero aún jugosas por dentro. Condimenta con sal y pimienta a gusto, retira del fuego y reserva en un bowl aparte.
Saltea las verduras: En la misma sartén, añade un poco más de aceite si es necesario. Incorpora la cebolla en pluma y el ají amarillo en tiras (o, si prefieres, una cucharada de pasta de ají amarillo para un sabor más intenso). Saltea a fuego medio durante 2 a 3 minutos, revolviendo hasta que la cebolla esté suave pero aún crujiente. Agrega la salsa de soya y el vinagre, mezcla bien y cocina 2 minutos más, hasta que la salsa se integre y tome un buen aroma.
Fríe las papas: Escurre bien las papas, sécalas con papel absorbente y calienta abundante aceite en una sartén profunda. Cuando el aceite esté bien caliente, agrégalas con cuidado y fríelas hasta que estén doradas y crujientes por fuera, pero suaves por dentro. Retíralas con una espumadera y déjalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Une todos los ingredientes: Vuelve a incorporar la carne a la sartén con las verduras, añade los tomates cortados en gajos largos y revuelve con suavidad, cocinando solo un par de minutos más, lo justo para que el tomate se caliente pero no se deshaga, manteniendo su frescura y textura.
Sirve y disfruta: Sirve el lomo saltado acompañado de las papas fritas y una porción generosa de arroz blanco recién hecho.
Pollo a la mantequilla