1.En un bowl, mezcla la harina y la sal, haz un hoyo en el medio y agrega el agua tibia y el aceite de oliva.
Mezcla con tus dedos hasta que vayas formando una masa pegajosa.
Lleva la masa a una superficie plana enharinada y comienza a amasar. Si es necesario, puedes agregar más harina. Amasa por 3 minutos hasta que esté suave y deje de ser una masa pegajosa.
Vuelve a dejar la masa en el bowl, añade un chorrito de aceite de oliva, cubre con papel plástico y deja reposar durante toda la noche en el refrigerador.
Al otro día, vuelve a llevar la masa a una superficie plana enharinada. Divídela en 6 partes iguales y forma una bola con cada una.
Uslerea cada una de las bolas y luego con ayuda de un cuchillo, forma 6 cuadrados. Déjalos reposar por 15 minutos.
Calienta una sartén antiadherente grande, con una cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Cocina uno de los cuadrados 2 minutos por lado, o hasta que veas que está dorado.
Repite el proceso con los cuadrados restantes y ya tienes tus yufkas.