1.Cocer las papas con cáscara en agua hirviendo hasta que se puedan pinchar con un tenedor.
Quitar del agua, secar y poner sobre una fuente de vidrio para horno aceitado.
Con otra fuente o un plato invertido, aplastar las papas sin que se desarmen por completo.
Agregar aceite de oliva, sal y romero.
Llevar al horno hasta que estén doradas.
Sacar y servir en el plato que más te guste.